miércoles, 15 de abril de 2009

VACACIONES EN PAREJA Carrozzo y un recorrido hippie en Bolivia: No vuelvo nunca más La vedette se fue de vacaciones con su novio y unos amigos, pe


VACACIONES EN PAREJA Carrozzo y un recorrido hippie en Bolivia: No vuelvo nunca más
La vedette se fue de vacaciones con su novio y unos amigos, pero a los cinco días volvió por falta de aguante.

Es difícil adivinar qué se imaginó Evangelina Carrozzo cuando su novio, Juan Pablo, la invitó a conocer Bolivia. Pero cuando la pareja emprendió el viaje por el altiplano boliviano, la vedette se acordó de que ella no tenía tanta cancha en esas “experiencias hippies”, como describió días más tarde a una revista.

A sólo dos días de que partieran con un grupo de amigos de su novio, Carrozzo hizo las valijas sin tener en cuenta la amplitud térmica de la zona: “Sólo puse en mi mochila ojotas, polleritas, remeras y alguna que otra camperita”, admitió a la revista Pronto.

Ése fue el primero de los obstáculos que la vedette no tuvo en cuenta a la hora de embarcarse en un vuelo a Salta. Cuando llegó a La Quiaca, a bordo de un remis al que se refirió como “el auto más destartalado” que vio en su vida , Carrozzo emprendió un viaje de 12 horas en tren hasta el salar de Uyuni, ubicado a 5 mil metros del mar.

Durante los tres días de excursión, el grupo se alojó en hostels, como los miles de turistas lo hacen durante todo el año, pero la entrerriana no la pasó bien: “Me daba asquito porque no era muy salubre que digamos”, expresó en la entrevista, ya que “por ahí tenía piso de tierra y los baños eran compartidos”.

Al parecer, la hospitalidad Coya no hizo eco en el espíritu de Carrozzo, quien se quejó desde las 11 horas de viaje en “clase popular” de Uyuni a Oruro, de tener que viajar con cajones de verdura y animales y hasta de que le ofrecieran café en tazas de cerámica. Unas 50 horas más tarde, la pareja estaba de vuelta en Buenos Aires.

Lo que iba a ser un viaje de 15 días por el país cordillerano terminó siendo uno de cinco, por lo menos para la vedette y su pareja, un estudiante de medicina de 28 años. El resto del grupo siguió el viaje porque “están re acostumbrados a estas experiencias hippies”, como explicó Carrozzo a la revista.

A su regreso, la vedette contó su “odisea” y aseguró: “No pienso volver a visitar Bolivia ni en sueños”, y admitió que el viaje puso a prueba a su pareja: "Si pasamos semejante odisea sin pelearnos, estamos preparados para lo que sea".



Quizás la próxima vez Carrozzo deba elegir un destino más apropiado, como Disneylandia o su Gualguaychú natal.