sábado, 4 de abril de 2009

Janet Cunliffe, una británica de 50 años, estaba desesperada por parecer más joven. Y para tener un modelo a seguir, decidió convertirse en su hija


Pero si estás igual Una madre se gasta una fortuna sólo para parecerse físicamente a su hija
En un ataque por verse más joven, la madre comenzó una especie de "metamorfosis", para quedar como su hija.
Para ello, gastó unos 10.000 libras.
Se operó pechos, labios, ojos, nariz y hasta se puso extensiones de pelo.


Janet Cunliffe, una británica de 50 años, estaba desesperada por parecer más joven. Y para tener un modelo a seguir, decidió convertirse en su hija.

Según publicó The Sun, la madre invirtió unas 10.000 libras en su nuevo proyecto corporal. Para ello se operó: pechos, labios, ojos, nariz y hasta se puso extensiones de pelo.

Sin embargo, a la hija, Jane, parece no importarle demasiado que su madre sea su “glon”. "Mamá está mejor que Madonna con la misma edad”, opinó.

La primera vez que Janet pasó por el quirófano, la madre se operó las lolas. Luego de esa experiencia, descubrió un abanico de posibilidades estéticas y comenzó la metamorfosis.



¿Cuál es la madre?