martes, 19 de mayo de 2009

La depresión es la enfermedad más común en el sexo femenino principal enfermedad mental que afecta a las mujeres.


La depresión es la enfermedad más común en el sexo femenino principal enfermedad mental que afecta a las mujeres.


La depresión se convertido en la principal enfermedad mental que afecta a la mujer, con una incidencia tres veces superior a la del hombre, según las conclusiones de un encuentro de psiquiatras y médicos de atención primaria que se realizó en Sevilla, España.



Actualmente se estima que una de cada cinco mujeres tiene riesgo de sufrir una depresión a lo largo de su vida y en estos momentos se trata de la patología que causa la mayor carga social (discapacidad y años perdidos a causa de la enfermedad).



Según una encuesta, hasta un 60% de las mujeres que la sufren en España tiene más de 45 años. Este hecho, según los especialistas, se explicaría por las características específicas de esta enfermedad en la mujer, en conexión normalmente con la menopausia u otros cambios hormonales femeninos.



De hecho, un 38% de las depresiones en la mujer se asocian con la menopausia y un 17% con situaciones premenstruales.



Hay tres causas principales, que mezcladas entre sí, explicarían el hecho del mayor número de depresiones en la mujer, según José Giner, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla. “En primer lugar, el factor cultural influye de forma determinante -según este especialista- porque habitualmente se espera del género femenino que exprese más sus emociones, algo que no ocurre en el varón".



En consecuencia, el hombre expresa menos lo que siente y no se queja de depresión, ni va al médico con la misma facilidad. Por eso, en la mujer, la depresión se detecta más fácilmente y se trata con más frecuencia que en el hombre”.



Además, “la mujer es más sensible que los varones desde el punto de vista endocrinológico, por lo que pequeñas variaciones hormonales pueden ser causa de cambios psicológicos”.



La tercera -y más importante para el profesor Giner- sería de tipo social. “La mujer es la que lleva las riendas de la casa, y esto supone un trabajo muy amenazado, porque cualquier cosa que vaya mal en este ámbito (problemas de los hijos, de la intendencia doméstica, etc.) le afecta. Sin embargo, el varón tiene más posibilidades de escapar de ese mundo y de cualquiera de esas situaciones de estrés”, explica el especialista.