sábado, 30 de mayo de 2009

Una simple guía para reconocer la personalidad del bebedor, sólo al mirar cómo agarra la copa.


Un manual para tomadores: dime cómo bebes... y te diré cómo eres
Una simple guía para reconocer la personalidad del bebedor, sólo al mirar cómo agarra la copa.
jack Nicholson es un actor consagrado de Hollywood, Estados Unidos, y un verdadero veterano de la noche, por lo que no es de extrañar que agarre una copa de su vino preferido con seguridad, confianza y aplomo.



La modelo Kate Moss es otra consagrada de las fiestas internacionales y por eso toma su copa de champagne con pose graciosa, coqueta, amigable. Toda una demostración de la capacidad de sociabilidad de una mujer.

Según un estudio, es posible identificar rasgos de la personalidad de alguien con sólo ver el modo en que toman sus copas. Una de las utilidades de saber algo así es que se puede adaptar la manera de acercarse a la gente según cómo sean "delatados" por la bebida, según publicó el sitio británico Daily Mail.



El psicólogo Glenn Wilson estudió unas 500 maneras de tomar una copa: sostenerla, agarrarla, tomarla del tallo, con la punta de los dedos, o con la mano entera. Todo tiene un significado disferente.



Por ejemplo, en el caso de la reina del pop, Madonna, su manera de tomar la copa es fría, defensiva y distante, ya que entre otras cosas cruza su brazo frente a su torso, y forma una barrera ante sus interlocutores.



Es probable que alguien como Moss sostenga su copa delicadamente con las yemas de los dedos, y quizás uno de sus dedos rodee la base, una señal de coquetería, según Wilson. Una bebedora antisocial, en cambio, mantendría un trago siempre en su copa, para no participar en conversaciones indeseadas.



Wilson, académico de la King's University en Londres, señala como "amantes de la diversión" a aquellas personas que eligen tomar de una botella individual y de a sorbos cortos, para no perderse de meter bocados en la conversación.



El estudio siempre contempla a bebedores sanos, es decir, que no sufran una patología de la bebida, como el alcoholismo. En el caso de los bebedores que agarren con fuerza sus copas, chopps o vasos, y que gesticulan vehementes con ellos son los más aguerridos, menos sociables y con peors habitos etílicos.



Después de todo, es cuestión de saber cómo tomarse la vida.