jueves, 16 de julio de 2009

La echan de su trabajo como guardiacárcel por ser demasiado sexy La chica iba a trabajar con puntualidad, prolija pero súper producida.


La echan de su trabajo como guardiacárcel por ser demasiado sexy
La chica iba a trabajar con puntualidad, prolija pero súper producida.


Una mujer demandó al Estado inglés porque fue despedida de su puesto como guardiacárcel en un instituto juvenil por ser "demasiado sexy". Ahora, exige una compensación por haber sido criticada por estar "demasiado glamorosa" para su trabajo.



Con sólo un metro y medio de estatura, era difícil imaginar que la frágil pero aguerrida Amitjo Kajla estaba dispuesta a cumplir con su deber como guardacárceles de una prisión juvenil en Featherstone, Inglaterra. Incluso sus superiores le advertían constantemente que no se lookeara tanto para asistir a la institución, ya que corría el riesgo de ser "arrastrada adentro de una celda", tal como publicó el sitio Daily Mail.



Pero la joven de 22 años demandó a Jack Straw, el secretario de Justicia inglés, porque considerar que fue despedida a raíz de las constantes críticas de sus compañeros, que le decían que usaba demasiado maquillaje y ropa más reveladora que el uniforme de la cárcel. De hecho, uno de ellos escuchó a uno de los reclusos que diciéndole "Señorita, usted es muy sexy. No me molestaría llevarla a una celda".



Según declaró uno de los superiores de Kajla durante el juicio que se lleva a cabo, la joven era una "estúpida" porque se sentaba con los reclusos durante los recreos en la institución. Pero tal parece que los comentarios de los prisioneros no eran tan abrumadores como los de sus compañeros de trabajo: "no podía dormir de noche pensando en el acoso", declaró la joven ante el Tribunal.



Al parecer, sus compañeros la cargaban cuando ella llegaba con su gran bolso de mano y saludaba con la mano a los internos. "No pude aguantar y renuncié", explicó la joven. Ahora, demanda al Estado inglés porque quiere ser compensada económicamente. La chica argumentó que si bien era amigable, nunca se hizo pasar por amiga de los reclusos.