domingo, 12 de julio de 2009

Mitos sobre el orgasmo femenino Con respecto al sexo aun existe desinformación, conceptos erróneos y actitudes y creencias poco realistas.



Mitos sobre el orgasmo femenino Con respecto al sexo aun existe desinformación, conceptos erróneos y actitudes y creencias poco realistas.

Los mitos sexuales son relatos fabulados con apariencia de realidad, que contienen información equivocada o carente de valor científico. Una opinión no fundamentada y expresada con la convicción que suele acompañar a la ignorancia, se convierte fácilmente en una creencia de toda una comunidad o generación. Esta falsa creencia comienza a divulgarse como algo comprobado y real, y se convierte en un mito.


De hecho, muchos problemas sexuales simplemente se resuelven proporcionando información básica, actualizada y correcta sobre el funcionamiento sexual, sobre el ciclo de respuesta sexual, sobre las creencias y actitudes hacia la sexualidad y sobre cómo nuestra sexualidad cambia a través de las diferentes etapas vitales.


MITO Nº1: “Los orgasmos simultáneos constituyen un mayor placer que los orgasmos experimentados de manera separada”


El orgasmo es una experiencia y una sensación tan individual, que el que lo experimenta se olvida por unos pocos segundos, de lo que ocurre afuera. Hay parejas a las que les resulta importante compartir ese momento como un hecho afectivamente relevante, pero en ese momento es raro que alguien pueda descentrarse de su experiencia, para hacer foco en lo que le está pasando al otro. Son pocas las parejas que pueden lograr de manera regular el orgasmo simultáneo, ya que requiere una coordinación, un autoconocimiento y un conocimiento del otro, muy importantes. Apuntar al orgasmo simultáneo como la norma puede generar roces y malos entendidos en las parejas. Encontrar el orgasmo simultáneo, puede plantearse como un juego y no como una nueva exigencia.


MITO Nº2: “La cantidad de orgasmos indica en qué medida la relación sexual ha sido satisfactoria”


Hay muchos más parámetros que pesan a la hora de definir la calidad del encuentro. Pensar en el sexo en términos de cantidad genera malos entendidos, problemas, traumas y exigencias, que suelen dar lugar a la angustia y a disfunciones sexuales.


MITO Nº3: “Si una mujer no alcanza el orgasmo es “frígida”


“Frigidez” e “Impotencia” son dos términos peyorativos que ya no usan más entre los sexólogos. Hoy se utilizan otros términos: si el problema es la disminución del deseo sexual, se habla de Deseo Sexual Hipoactivo; si se trata de dificultades con la lubricación, se habla de Trastorno de la Excitación Sexual en la mujer; y si en cambio nos encontramos con dificultades o Imposibilidad para alcanzar el orgasmo, se habla de Anorgasmia. Todos estos problemas son solucionables.


MITO Nº4: “Las mujeres sexualmente normales son multiorgásmicas”


La capacidad multiorgásmica es una posibilidad de algunas mujeres, no una obligación, y depende de la sensibilidad de cada mujer, del autoconocimiento de su cuerpo, de la capacidad de fantasear y de concentrarse en el estímulo sexual, y de la habilidad de la pareja. El sexo es para disfrutar, no una competencia, por lo tanto si una mujer está satisfecha con un orgasmo, ¿para qué más?


MITO Nº5: “La mujer sexualmente normal alcanza el orgasmo solamente con el coito”


A pesar de suponer que la penetración debería ser la situación más estimulante desencadenante del orgasmo femenino, no lo es. La cópula no alcanza para producir la estimulación clitoridiana necesaria para que el orgasmo se desencadene. Shere Hite, en su investigación con 3000 mujeres encontró que dentro de las mujeres orgásmicas solo el 30% obtiene orgasmo durante la cópula sin estimulación manual del clítoris y un 19% con estimulación manual durante la penetración. No obstante, Hite señala que aquellas que obtienen orgasmo sin estimulación manual simultánea lo hacen en posiciones que proveen estimulación clitoridea que se suma a la producida por el movimiento peneano. El resto de las mujeres posiblemente tengan orgasmos antes o después de la penetración por estimulación manual u oral del compañero.

Por eso pienso que conocer la realidad y estar bien informados, puede ayudar a vivir muchos momentos agradables, a mejorar una relación de pareja o a evitar el comienzo de una disfunción sexual.